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‘Ardilla’ a Abimael: “Oye, carajo, si tú te mueves… ¡yo te mato!”

‘Ardilla’ a Abimael: “Oye, carajo, si tú te mueves… ¡yo te mato!”

admin

septiembre 12th, 2017

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Encubiertos. La vigilancia a la casa de Los Sauces, conocida como ‘El Castillo’ por los agentes del GEIN, duró más de tres meses. Los detectives se disfrazaron de basureros, heladeros, ambulantes, barrenderos y de otros personajes para mimetizarse y seguir la pista a ‘Los Lolos’, Carlos Incháustegui y Maritza Garrido Lecca.
La información proporcionada por Luis Arana Franco, ‘Sotil’, y el seguimiento a Zenón Vargas Cárdenas, ‘El Zorro’, contribuyeron a identificar la casa de Los Sauces, en Surquillo, donde los agentes del GEIN estimaban que se ocultaba Abimael Guzmán. En una vivienda cercana, los agentes instalaron un puesto de vigilancia conocido como ‘La Torre’. Ahí fue vista la pareja de esposos Carlos Incháustegui Degola y Maritza Garrido Lecca Risco. La coartada que tenían era que en ese lugar funcionaba una escuela de baile para niños, que dirigía la mujer. El jefe del GEIN, general Marco Miyashiro Arashiro, fue parte de la Operación Victoria, cuyo objetivo era ingresar a la residencia y capturar a Guzmán. Las pistas indicaban que estaba ahí. Dijo Miyashiro:

A mí me correspondió concurrir a la vivienda que se encuentra en Los Sauces. Llegamos aproximadamente a las 3 y 30 de la tarde. Vimos un automóvil naranja Volkswagen, y la orden que se impartió fue que cuando saliera el propietario del vehículo, entraríamos. Era de noche y todo estaba muy oscuro debido a un apagón terrorista. “Estoy observando en la azotea de la casa a la ‘Lola’ (Garrido Lecca) y unos pasos más atrás está el ‘Lolo’ (Incháustegui)”, comunicó el agente. Luego de unos instantes, un poco más agitado, informó: “¡Atención! ¡Atención! ¡En el segundo piso se ha encendido una luz!”, dijo, casi gritando. La información era clave porque hasta ese momento se pensaba que los únicos residentes de la casa eran el ‘Lolo’ y la ‘Lola’. La luz en la segunda planta indicaba que había más gente.

Teníamos el recelo de que si entrábamos utilizando la fuerza podríamos encontrar resistencia armada. Siempre se habló que los líderes de Sendero Luminoso estaban protegidos por la “guardia roja”, sin embargo, al promediar las 7 y 30 u 8 de la noche, salió una pareja que había ido a visitar a la bailarina (Garrido Lecca). Entonces, solamente teníamos dos agentes cerca, ‘Ardilla’ (Julio Becerra) y ‘Gaviota’ (Cecilia Garzón). Habían salido Garrido Lecca e Incháustegui para despedir al músico (Celso Garrido Lecca) y a su pareja (Patricia Awapara). Garrido Lecca e Incháustegui obstaculizaron la puerta para que no ingresaran los agentes. Pero ‘Ardilla’ y ‘Gaviota’ redujeron a las cuatro personas.

El comandante PNP Julio Becerra, ‘Ardilla’, lo recordó así:

El ingreso en la casa fue aproximadamente a las 7.45 p.m. A la hora que se abrió la puerta de la casa ,salieron cuatro personas: Maritza Garrido Lecca, Carlos Incháustegui y dos amigos que eran pareja y que estaban a bordo del Volkswagen (Garrido Lecca y Awapara). Hubo temor, debo confesarlo. ‘Gaviota’ y yo sentíamos temor. Tomé la iniciativa. Dije: “No, carajo. Tenemos que intervenir”. Y entramos en una rapidísima intervención. En el momento en que salieron los cuatro, yo intervine a Incháustegui y al otro hombre, mientras que ‘Gaviota’ se encargó de las dos mujeres. En un descuido, Incháustegui se abalanzó y trató de quitarme el arma. Estábamos en el umbral de la casa. Al ver esto, ‘Gaviota’ hizo un disparo al aire e Incháustegui se asustó. Le dije a ‘Gaviota’: “¡Quédate con los cuatro!”. Ellos estaban aturdidos con el disparo. Ya los teníamos dominados. Subí y rompí la puerta. Vi que una mujer avanzó por un pasadizo e ingresó en una habitación ubicada al fondo. Era una acompañante de Abimael. Voy detrás de ella y, al entrar en la habitación, encontré a Abimael Guzmán sentando en un escritorio. Me acerqué con mi arma, se la puse muy cerca de la frente y le dije: “Oye, carajo, si tú te mueves, yo te mato”. Él se asustó, se paró y me dijo: “Está bien, muchacho, tranquilo”.

La suboficial PNP (r) Ana Cecilia Garzón Pérez, ‘Gaviota’, dijo:

Sí, sentíamos miedo. Mucho miedo. Creo que nos escuchó el Dios divino. Escuchamos que abrían la puerta de la casa y ‘Ardilla’ me dijo: “Ya es hora”.Aprovechamos, pasamos junto a ellos como enamorados y dijimos: “¡Alto! ¡Policía!”. ‘Ardilla’ se encargó de Incháustegui y yo, de Garrido Lecca y sus visitantes. Incháustegui forcejeó con ‘Ardilla’ porque quería quitarle el arma. Todos comenzaron a gritar para pasar la voz a quienes seguían dentro de la casa. Garrido Lecca quería tirárseme encima, entonces lo que tuve que hacer fue disparar al aire. ¡Bang! Todos se asustaron. Maritza pensaba que le había disparado a Incháustegui. Y él, a Maritza. Las visitas no sabían lo que pasaba. Aprovechamos y los tiramos al suelo. ‘Ardilla’ me dijo que ingresaría en la casa hasta que llegaran nuestros compañeros. Yo me quedé con los cuatro. Estaban desarmados. Los tiré al suelo, mientras que ‘Ardilla’ entró y subió por las escaleras. Eso fue el inicio del fin.❧

FUENTE DIARIO LA REPUBLICA.
‘Ardilla’ a Abimael: “Oye, carajo, si tú te mueves… ¡yo te mato!”

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