Irregularidades técnicas y financieras en obra ejecutada en solo un mes y medio
Sin expediente técnico que respete los estándares de calidad y con una serie de irregularidades técnicas, financieras y con una supuesta sobrevalorización se ejecutó la obra “Mejoramiento de la infraestructura vial” de la Municipalidad Provincial de Chiclayo (MPCh).
Según el cronograma de actividades, esta debió culminar en setiembre del 2014. Para sorpresa de todos concluyó el pasado 30 de junio con un pago a la contratista de solo 651 mil 735 soles de un total de 3 millones 258 mil soles.
El Informe Nº 414-2014 de la veeduría desarrollada por la Controlaría, la ejecución contractual de esta obra especifica una serie de conclusiones que ponen en alerta sobre los hechos irregulares que transgreden las normas.
El 30 de abril se suscribió el contrato con el Consorcio Vial Chiclayo, única empresa que entregó su propuesta a la comuna.
Crisis en obra
El equipo de especialistas de la Contraloría detectó aspectos críticos en esta obra durante su intervención del 10 de junio al 7 de julio de este año.
Específicamente es por la colación de mortero asfáltico (slurry seal) en el pavimento de las calles de las urbanizaciones Federico Villarreal, Santa Victoria, San Eduardo y Arturo Cabrejos Falla. Esta última cubre el 50% del área de la obra.
Desde el inicio, esta labor cuyo objetivo fue mejorar la transitabilidad vehicular, el que solo quedará como parte del discurso del burgomaestre, estuvo plagada de anomalías.
Así tenemos que la MPCh primero elaboró el expediente técnico y luego le dio viabilidad el 7 de marzo de este año. Cuando según la Directiva Nacional del Sistema de Inversión Pública indica que el documento debe ceñirse a los parámetros bajo los cuales fue otorgada. A la vez los peritos sostienen que lo expuesto por el subgerente de Estudios y Proyectos, Ernesto Sánchez, no se ajusta a la realidad.
El funcionario aseguró en febrero de este año al gerente de Infraestructura, Carlos Mendoza Oliden, que el proyecto es viable. Pero fue el 7 de marzo que recién la subgerencia de Programación e Inversiones otorgó la viabilidad.
Otro punto es que la gerencia de Presupuesto consignó como fuente de financiamiento los recursos propios. Al final se hizo con el Foncomun.
“Esta situación genera el riesgo que se utilice los fondos de otros proyectos de inversión”, se lee en el documento.
A responder
Para la Contraloría resulta extraño que al 30 de junio se haya registrado un avance físico acumulado de 100% frente a un avance físico programado de 45.83% del presupuesto contractual. En tanto el avance financiero a esa fecha es de 651 mil 735 soles (adelantos directos), representando un 19.39% del monto contractual mayor a tres millones de soles.
Sobre el primer punto, es preciso señalar que bastó un mes 15 días para culminar la obra que inició el pasado 15 de mayo.
También especifican riesgos por el pago de intereses que puede darse porque al 7 de julio la comuna no canceló la primera valorización a la contratista de 852 mil soles.
Las cancelaciones se hicieron al Consorcio Vial Chiclayo conformado por Aníbal Chudán Heredia, Servicios Generales DIMUBA S.A.C. e Inversiones RIOMAR S.A.C.
Deficiencias técnicas
El expediente técnico no cuenta con la firma del profesional responsable, está incompleto y consigna mayor metrado que los ejecutados.
“Hay riesgo que la ejecución de la obra no sea de calidad y que el costo esté sobrevalorado”, sostiene la Contraloría.
Asimismo se detalla que el expediente aprobado por la Gerencia de Infraestructura tiene firma y sello del subgerente de Estudios, Ernesto Sánchez, pero no del profesional que lo elaboró, conforme lo exige la normativa.
La municipalidad no ha informado a la Contraloría quién confeccionó este documento.
En tanto las especificaciones técnicas no describen el método de construcción ni la máquina que se utilizó a pesar que la Norma Técnica de Pavimentos Urbano lo pide. A la vez no se cuenta con los planos e inventario de la infraestructura de pavimento existente y las zonas de intervención. Ello dificulta la verificación de los metrados calculados.
También mencionan que los metrados presentan un resumen del área a rehabilitar por urbanización, pero no por calle donde se trabajó.
La comisión de veeduría hizo sus propios metrados en las calles de dos de las cuatro urbanizaciones, como son Santa Victoria y Arturo Cabrejos Falla, encontrando una área menor que la consignada en el expediente técnico que conlleva al riesgo que el presupuesto de la obra esté sobrevaluado y que la contratista reciba un pago de 105 mil soles por metrados no ejecutados.
Por si fuera poco, en las inspecciones técnicas se detectó la ausencia del cuaderno de obra. Tampoco se encontró a los ingenieros residentes y al inspector (Luis Chú Aquiño). Este hecho vulnera la Ley de Contrataciones.
Es preciso anotar que se comprobó irregularidades en el acabado de la calzada durante y después de colocado el mortero asfáltico, sin dejar de lado el desnivel con la vereda.
La irresponsabilidad con que se actuó llevó a que ni siquiera se limpie el área de trabajo. La Contraloría ha recomendado al alcalde Roberto Torres tomar acciones y a la OCI actúe de acuerdo a sus competencias.
Fuente: Diario La República.
